Estudios de ingeniería en la actualidad

Aquí estoy, en pleno mes de julio recién empezado y cuando debería estar disfrutando de mis vacaciones estudiantiles, ante uno de los mayores dilemas de mi vida. Recién he terminado mi carrera universitaria, y hasta ahora tenía muy claro que seguiría haciendo un máster en el extranjero, no tenía muy claro dónde aunque eso era lo de menos. Pero ya sabes lo que dice: la vida es aquello que te pasa mientras haces planes, así que de nada me sirvió todo lo que había planeado en esto años de facultad.

Hace unos meses se me apareció la oportunidad de especializarme en una ingeniería, dado que este año se me ha dado bastante bien y mis notas has sido bastante buenas. No queriendo que esta tendencia cambiara, dejé ese tema aparte hasta que terminara los últimos exámenes y no agobiarme con otros problemas externos, y así lo hice; pero por fin la hora llegó, y la verdad es que tampoco me siento muy preparado para tomar la decisión. Lo peor es que, mientras pensaba y no, me ha desequilibrado un poco los chacras, vamos, que me está volviendo todo esto un poco ansioso, metido en un clima de estrés bastante grande.

Un colega me ha hablado de los retiros de ayuno. Tanta meditación sobre el tema ni siquiera me ha dejado planificar unos días de vacaciones, y cuando me reuní con mi amigo me vio tan agobiado, que rápidamente me comentó sobre el tema. Dijo que ir a un sitio apartado, en medio de la naturaleza, para pensar y aprender técnicas de meditación, seguro que me vendría muy bien; además, el llevar una alimentación equilibrada y, aún más, el hacer algún tipo de ayuno parcial o total, me iba a ayudar mucho, porque seria una especie de formateo y puesta a punto de mi cuerpo y mi cerebro, llevándome a un estado de paz interior y equilibrio emocional y físico.

A mí todas estas cosas siempre me han parecido unas cursiladas, pero en estos días lo he pensado bien, y creo que voy a lanzarme. Eso sí, a ver qué excuso invento, porque si hablo de mis verdaderos planes, más de uno de mi entorno va a pensar que me he vuelto chiflado, que he perdido la cabeza con el asunto de la ingeniería, que estoy en camino de una depresión de caballo… o peor, que se quieran apuntar al plan, pensando que es una excusa para unos días de desfase total. Tengo que mantenerlos alejados o convertirán el lugar de retiro en una especie de discoteca privada, que ya me conozco yo a todos mis colegas. Y la verdad, tampoco quiero ser señalado con el dedo todo el tiempo como el friki del grupo; no es que el qué dirán me quite el sueño, pero en el caso de que la cosa no me vaya bien, prefiero seguir fingiendo que no les doy demasiada credibilidad.

Pero… prometo que si me va bien, seré el primero en recomendarlo a todos. Gracias a esta idea tan novedosa y que está atrayendo a muchas personas con muy buenos resultados, puede que pronto tengáis entre vosotros a un ingeniero… y también puede que no, pero con las ideas claras.

Un repaso por la historia de la aviación

La ingeniería nos ha dado grandes avances a la humanidad, a veces casi sin darnos cuenta. Es una ciencia aplicable a numerosos campos en nuestra vida, pero sin duda, uno de sus mayores logros ha sido al campo de los transportes: coches, barcos, aviones, submarinos… y más recientemente, hasta la navegación espacial.

¿Quién duda que la capacidad de surcar los cielos no nos elevó a la altura de los dioses? Tanto literal como figuradamente, jeje. La historia de la aviación es un relato de héroes que creyeron en hacer posible lo imposible, en elevarse sobre la tierra como las aves y viajar a través del aire; en los comienzos, casi como una fantasía imposible de realizar, pero que cuando empezó a dar sus primeros frutos, convenció a todos de que podía ser posible, y dio empuje a todos los que vinieron detrás.

Y la historia fue un poco así:

  • Wright Flyer: El Wright Flyer, construida por los hermanos Wright, realizó su primer vuelo en 1903, y fue la primera máquina voladora con tripulación, motorizada, más pesada que el aire y (hasta cierto punto) controlada.
  • El Barón Rojo: El tri-avión alemán rojo que dominó los cielos de la Primera Guerra Mundial tuvo 80 victorias. Hasta que finalizó el reinado de Manfred von Richthofen en 1918.
  • El Biplano: El avión que dominó la Primera Guerra Mundial y todavía se usa hoy en día, es una aeronave de ala fija con 2 juegos de alas.
  • El Boeing B-17: Un bombardero construido para el Cuerpo Aéreo del Ejército de los EE. UU. en la década de 1930. La nave fue utilizada por los Estados Unidos, la Royal Air Force británica, y la Fuerza Aérea Brasileña.
  • El Messerschmitt ME 262: Creado por la Luftwaffe alemana en 1941, fue el primer avión jet y caza de combate. 
  • El Enola Gay: Este B-29 lanzó la primera bomba atómica. Y ayudó a ganar la Segunda Guerra Mundial.
  • El Mosquito: Este pequeño, rápido y ligero bombardero fue creado por los británicos durante la Segunda Guerra Mundial. Fue utilizado principalmente para el reconocimiento.
  • El Avro Lancaster: Un bombardero construido por Avro Canada para el servicio en la Segunda Guerra Mundial. Fue utilizado por la Royal Air Force, la Royal Canadian Air Force y la Royal Australian Air Force.
  • El MIG 21: Este luchador soviético fue muy avanzado para su momento. Los MIG se utilizaron en Corea, Vietnam y en la India. Todavía son utilizados por la fuerza aérea norcoreana a pesar de que se fabricaron en la década de 1950.
  • El F-101 VooDoo: Utilizado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y la Fuerza Aérea Real de Canadá durante la guerra fría como interceptor de caza. Fue el primer bombardero armado nuclear.
  • El U-2: Un avión espía suborbital creado por la CIA durante la guerra fría. La mayoría de las misiones se llevaron a cabo en la Unión Soviética, Vietnam del Norte, Cuba y China.